“Game of Thrones”, 8×05: el mejor capítulo de la historia.

Hay una tradición de cuando un Targaryen nace, y es que los dioses tiran una moneda al aire, cuenta Varys en el penúltimo capítulo de Juegos de Tronos.

Para los ponientes ha salido cruz, pero para el televidente esta ha salido cara. Este ha sido el mejor del episodio de la temporada final de la serie. Ya que ha presentado un hito televisivo que ha superado la historia de la serie en la televisión. Cuando el nivel de adrenalina baje, quizá lo veamos de una manera diferente, pero no vamos a privarnos de esto.

El episodio quinto de Juegos de Tronos ha retomado el espíritu del penúltimo episodio de cada una de las temporadas anteriores de la serie, tradicionalmente eran el noveno y lo ha elevado a un nivel inédito. Cabe mencionar que todas las dudas que habían del capítulo anterior ya han quedado atrás. Hoy vamos analizar porque hay tanta gloria en esta inolvidable hora y catorce minuto de pura emoción y acción.

¿Por qué Daenerys Targaryen está loca y tú más?

Quizás muchos pasaron por alto y en algún momento dudaron de la actuación de Emilia Clarke, y es que llevábamos todas y cada una de las temporadas insistiendo en que había algunas carencias de peso en este personaje, ya que le faltaba algo en ella. Y es que el dichoso café quizás le removió algo dentro de ella, porque desde el ataque del episodio ella esta sublime, entonces ¿Qué paso? Pero de una forma doliente, cuando se reconcome al recordar la traición de Jon, la de Sansa, la de Tyrion, la de Varys. Por lo que su desquite no es una pose sino que también pudimos apreciar como este la consume mental y físicamente. Además al final pudimos ver una escena intima entre Jon y ella, cuando el rechazo de este se convierte en la gota que derramo el vaso.

Si volvemos a la batalla vemos como al instante lo cambia todo para Daenerys, y además para nosotros también: escuchamos la campaña del Desembarco para anunciar que la ciudad se rinde, aunque en vez de detener este ataque, decide lanzarse en contra de miles de inocentes para poder eliminar a Cersei Lannister y a todos los que se pongan frente a ella. Y ahí es cuando llega el momento del giro radical que se formo en la lealtad de los fanáticos. A través de los ojos horrorizados por Tyrion, Jon, Arya y hasta de la misma Cersei, entendemos que llevamos ya 8 años fascinados por una genocida. Cabe mencionar que si se había trabajado este giro desde la temporada anterior, pero es muy diferente intuirlo a verlo. Ver la protagonista convertirse en el enemigo despiadado y sin moral es un aparente fin narrativo que, en estos momentos nos ha dado la vida.

¿Por qué la caída del Desembarco es grandiosa?

Por más o menos 2 años esperando los previos estrenos de la temporada final, hemos hablado una y otra vez de la batalla del tercer episodio, las más grandes de todos los tiempos, la cual llevo 55 noches de rodaje. Pero ahora nos damos cuenta que esa oscura y compleja hazaña era el lado tenebroso de una guerra que se guardaba para el quinto episodio. El asalto a Desembarco del Rey es puro cine bélico. Empezamos en el momento donde Daenerys ataque por detrás a la Compañía Dorada después de fulminar a la Flota de Hierro. Cabe mencionar que gracias a la fabulosa dirección y a la pericia técnica, por fin podemos ver al dragón como una verdadera arma de destrucción masiva el cual avanza calle por calle tumbando y destruyendo edificios eliminando inocentes.

¿Por qué Cersei Lannister era humana?

Si pudimos ver a Daenerys Targaryen enseñando su cruz con una fiereza inmoral, a Cersei le ha tocado mostrar su cara por última vez. Lo bueno es que en esta última temporada hemos disfrutado de ella con cuentagotas, por lo que cabe mencionar que apenas ha habido espacio para evolución en su personaje. Cuando sus ojos se llenan de lágrimas al ver la ciudad caer, es quizás el momento donde podemos ver la humanidad de una mujer cruel, vengativa y despiadada que antes la muerte inminente siente miedo, fragilidad inmensa lo cual pudimos ver en su abrazo final junto a Jaime.

Es tan cierto que el Matarreyes llega a los sótanos de la Fortaleza Roja en donde Tyrion lo libere tan fácilmente, pero es justicia por ese romanticismo mortal que destilan en sus últimas palabras. Pese a todo, después de todo, les queda el consuelo de morir juntos, “Solo importamos tu y yo”.